Una vez mas le hago la invitacion a que se mantengan informados y escuchen Radio Universidad a traves de las siguentes estaciones:
por favor reenvien esta informacion por E-mail a todos sus contactos
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Todos pendientes escuchen Radio Universidad |
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Mas imagenes de Madrid |
Imágenes de la acción en Madrid en solidaridad con la APPO de Oxaca
Madrid,29-10-2006,12h,Pza e Tirso de Molina.Madrid.Acto de protesta por los recientes asesinatos y violaciones de los derechos humanos en el estado mexicano de Oaxaca.El acto fue convocado y llevado a cabo por colectivos de apoyo y y defensa de los derechos humanos en Mexico de todo el estado español
Entiende de una vez por todas Fox, en todas tus decisiones politicas siempre la has defecado, saca a tus cerdos de la PFP de inmediato y destituye al estupido de Ulises, por que Fecal no pasara.
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Ahora desde Barcelona España |
MANIFESTACIÓN EN BARCELONA EN CONTRA DE LA INTERVENCIÓN MILITAR EN OAXACA
> > En Barcelona en la tarde de hoy se han dado cita más de 200 personas > para protestar por la intervención de la PFP en Oaxaca y las tres > muertes acontecidas en la noche del viernes, así como para mostrar su > apoyo al pueblo de Oaxaca y a la APPO en sus demandas. > A las 19,00 h. han empezado a llegar personas a la fuente de Canaletas, > en lo alto de las Ramblas de Barcelona, y se han situado alrededor de > pancartas con los lemas “Tod@s somos Oaxaca”, “Fuera Ulises Ruiz. > Gobierno asesino. Basta de represión en México”, así como otras mantas > con frases que recordaban los hechos de Atenco. > Durante algo más de media hora se ha explicado la situación y se ha > informado de los hechos al resto de transeuntes que se iban acercando, > también se han repartido volantes con información. > Tras la concentración se ha realizado una manifestación por las Ramblas > de Barcelona y la calle Hospital, durante esta marcha se han gritado > consignas de apoyo tales como “El gobierno asesino de maestros y > campesinos”o “Oaxaca escucha, Barcelona está en tu lucha”. > La manifestación ha concluido en un local donde ha dado inicio una > asamblea para organizarse y coordinar esfuerzos en los próximos días, > dada la situación de máxima tensión que se vive en el estado de Oaxaca. >[+/-] |
Apoyo desde Madrid |
En la mañana del 29 de octubre en la plaza de Tirso de Molina (Madrid), diferentes colectivos de apoyo a México, se han concentrado para realizar un acto de protesta al que se han sumado mas de 200 personas. Desarrollando una representación de lo que sucede desde mayo en Oaxaca, han difundido y denunciado lo que allí está ocurriendo, intentando sacar a la luz lo que los medios masivos de comunicación de México y del Estado Español ocultan y manipulan.La escenificación nos mostraba cómo el Gobernador y el Gobierno Federal, a través de las fuerzas represoras y del ejército, está reprimiendo, torturando y asesinando al pueblo de Oaxaca, que desde mayo se organiza para demandar la destitución del Gobernador Ulises Ruiz y conformar un gobierno popular.
Desde mayo se mantiene una protesta de maestros y maestras en la ciudad de Oaxaca, exigiendo mejoras en las condiciones educativas. El Gobierno respondió con la violencia: gases lacrimógenos, golpes, armas de fuego...El movimiento que apoyó y confirmó la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca) que está formada por organizaciones muy diversas, ha rebasado las demandas de profesorado y lucha por la destitución del gobernador y por la constitución de un gobierno popular. La guerra sucia por parte del gobierno ha provocado 14 muertos hasta ahora, además de heridos, torturados y detenidos.
El 28 de octubre el presidente del Gobierno Vicente Fox ha ordenado la entrada de la PFP (policía militar) para reprimir la protesta, lo que supondría que toda persona que ha participado en esta lucha se encuentre perseguida o reprimida.
Apoyamos al pueblo de Oaxaca, el cual nos esta demostrando su valor y dignidad con esta su lucha. Exigimos al gobierno Mexicano el cese de la represión, el castigo a los culpables y el respeto a la decisión soberana del pueblo de Oaxaca. Nos unimos también a la exigencia de destitución del gobernador en Oaxaca, Ulises Ruiz.
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Asesinan a una persona los Cerdos de la PFP |
Información de ultimo minuto proveniente de un contacto de Oaxaca dado que han cortado la luz en gran parte de aquella ciudad para evitar que fluya la informacion.
Fue asesinada una persona en el Puente Tecnológico por miembros de la PFP, esta persona llevaba en vida el nombre de Jorge Alberto López Hernandez de 35 años de edad,empleado del IMSS , a la vez que dos mujeres mas fueron heridas de bala mientras se registran cateos ilegales de casas por parte de agentes judiciales, por otra parte Radio Universidad Oaxaca fue sacada del aire alrededor de las 6 de la tarde, único medio independiente que estaba transmitiendo los acontecimientos en el Estado de Oaxaca, otras 50 personas se reportan como detenidas en la vigésima octava zona militar de Oaxaca.
UPDATE:
* se anuncia tambien la muerte de un menor de edad
Radio Universidad vuelve al aire en fase de prueba, por tanto anuncian que saldran del aire en 10 minutos, pero volveran en un momento mas, escuchala a traves de
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Los Cerdos de la PFP avanzan hacia el zocalo de Oaxaca |
Siendo las 13:53 comenzaron a avanzar rumbo al zocalo de Oaxaca, mientras miembros de la APPO se tiran al suelo para evitar el avance de las tanquetas aspersoras de agua, unicamente con la proteccion de sus cuerpos, imagenes similares a las vividas en Atenco se vuelven realidad una vez mas en Oaxaca, el gobierno represor y los cerdos golpeadores una vez mas sacan a relucir su poca cultura y con una actitud retrograda, un perro tiene mas educacion pero que va !! si el dueño de los cerdos es tambien uno de ellos.
Fox es mejor que des marcha atras por que la sangre que corra no se la van a poder lavar ni siquiera tus nietos
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Ultima Nota de Bradley Roland Will |
Ultima nota que escribiera el reportero Brad Will para Indymedia
Muerte en Oaxaca
Primeras horas de la tarde del 16 de octubre...
Ayer fui a caminar con la buena gente de Oaxaca. En realidad, caminé todo el día. Entrada la tarde, me enseñaron el muro donde se impactaron las balas. Enumeraban cada una de las que iban encontrando. Me recordó la entrada de la casa de Amadou Diallos 1 , pero en este caso los grafitis estaban desde antes de que ocurriera el tiroteo.
Una de las balas que no pueden ser contadas en la pared aún está en su cabeza. Tiene 41 años, y se llama Alejandro García Hernández, presente cada noche en la barricada del barrio. Una de ellas salió a unirse con su mujer y sus hijos para permitir el paso de una ambulancia. Pero una camioneta pick up trató de pasar inmediatamente después del vehículo de emergencia. Recibió la bala cuando dijo a los ocupantes que no podían pasar. Y nunca lo hicieron. Esos ocupantes, militares en ropas de civil, se abrieron el paso a tiros para salir del lugar.
Un joven que sólo desea ser conocido como Marco estaba con la familia cuando ocurrió el tiroteo. Una de las balas le atravesó el hombro. Se encontraba en un evidente estado de conmoción cuando nos conocimos. Tiene 19 años. Me dijo que aún no había informado a sus padres del hecho -como otros, se presentaba en las barricadas noche tras noche-, y que, tan pronto como la herida sanara, regresaría a ellas. Definitivamente.
Pocos días antes llegó una delegación de senadores, cuya visita tenía por objeto determinar si había ingobernabilidad en el estado. Apenas tuvieron una probadita. Corrió la voz para cerrar el resto del gobierno. Docenas de personas salieron a pie del zócalo oaxaqueño empuñando grandes palos y cargando una caja con docenas de botes de pintura en aerosol. Se apoderaron de tres autobuses de transporte urbano y por la mañana recorrieron toda la ciudad para visitar los edificios gubernamentales e informar a la gente en su interior que quedaban cerrados. Y que agradecerían su cooperación voluntaria.
La gente salió, inquieta, aunque otorgando su colaboración. Mientras desalojaban el último edificio, tres pistoleros llegaron y abrieron fuego. Ya se habían retirado dos autobuses. Estalló el alboroto. Fue una batalla con piedras, tiros de resortera y gritos que duró diez minutos. Dos heridos, uno en la cabeza y otro en una pierna, fueron llevados al hospital mientras continuaba la refriega. La radio dio la alerta y llegó gente de todas partes.
Los pistoleros estaban a la vuelta del edificio. Pero lograron huir. Nadie estaba seguro, pero parecía que estaban adentro, vigilando. Se informó de policías encubiertos cerca del hospital, y pronto salieron hacia allá varios hombres dispuestos a vigilar a los heridos.
Lo que se puede decir de este movimiento, de este momento revolucionario, es que está creciendo, aumentando, tomando forma -uno lo puede sentir-, tratando desesperadamente de lograr una democracia directa. En noviembre, la APPO sostendrá una conferencia para buscar conformar una Asamblea Estatal del Pueblo de Oaxaca, o AEPO. Hoy en día existen 11 de 33 estados que han anunciado la conformación de asambleas populares al estilo de la APPO. Y también unas cuantas al otro lado 2 , en Estados Unidos.
Y los marinos han regresado al mar, aunque la policía federal que devastó Atenco permanece en las cercanías. Mientras, el reciente campamento (de la APPO) 3 en la ciudad de México ha iniciado una huelga de hambre porque el Senado puede hacer renunciar a Ulises Ruiz Ortiz.
¿Qué sigue? Nadie está seguro. Es como si la luz atravesara el cristal. O bien lo quema o bien pasa a través de él. Lo que está claro es que esto es más que una huelga, más que la expulsión de un gobernador, más que un bloqueo, que la unión de diferentes elementos. Es una revuelta popular genuina. Y luego de décadas del priísmo gobernando mediante el soborno, el fraude y las balas, la gente está cansada. Llaman a ese partido la tiranía, y está dispuesta a destruir ese autoritarismo.
En la calle se puede escuchar el murmullo de la selva lacandona. En las esquinas la gente decidiendo permanecer junta. Uno les ve las caras: indígenas, mujeres, niños, tan bravos y alertas en la noche, orgullosos y resueltos.
Regresé caminando de la barricada donde me encontré con Alejandro, junto con un grupo de seguidores del movimiento, que vinieron de un distrito lejano, a media hora de camino. Iba hacia la morgue con un grupo enfurecido. Entramos y vimos al propio Alejandro. No había visto muchos cuerpos en mi vida. Tremenda sensación. En la esquina, una pila de cuerpos, casi todos los que han muerto, sin refrigeración. Y el olor. Tuvieron que abrirle el cráneo para extraerle la bala. Regresamos caminando todos juntos.
Y ahora Alejandro se mantiene a la espera en el zócalo, como los demás en los otros plantones. Espera una tregua, un cambio, un avance, una salida. Una solución. Esperando que la tierra cambie y se abra. En espera de noviembre, cuando pueda sentarse con sus seres queridos, el Día de Muertos, y compartir comida y bebida y cantar. Esperando que la plaza se le venga encima y arda. Sólo espera hasta la mañana, pero esta noche espera que el gobernador y su entorno se vayan para nunca regresar.
Una muerte más, otro mártir en esta guerra sucia, otro momento para llorar y lastimarse, otra oportunidad de conocer el poder y su horrible cabeza, otra bala rasga la noche, otra más en las barricadas. Alguien mantiene las fogatas. Otros se envuelven y duermen. Pero todos están con él mientras descansa, una última noche, bajo su mirada.
* Esta es la última información enviada a Indymedia por el camarógrafo y reportero estadunidense Bradley Roland Will, antes de ser asesinado a tiros por efectivos paramilitares asociados a las autoridades oaxaqueñas. El estilo y la redacción fueron respetados.
1 . Joven oriundo de Guinea que, en 1999, cayó cerca de su departamentito en el Bronx, en Nueva York, herido de muerte por 19 de las 41 balas que agentes encubiertos de la policía le dispararon al confundir su billetera con un arma.
2. En español, en el original
3. Nota del traductor
Traducción: José Galán
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Oaxaca baño de sangre |
Jorge Zepeda Patterson
29 de octubre de 2006
E l jueves pasado, en el programa de televisión Código 2006 , de Proyecto 40, hice una pregunta a nombre de muchos mexicanos a Ulises Ruiz, "el gobernador" de Oaxaca. "Le pregunto no al político, ni al funcionario, sino al ser humano: ¿está usted consciente de que su restitución como autoridad en Oaxaca va a ser el resultado de un baño de sangre? ¿No le importa que para seguir siendo gobernador se requiera la muerte de muchos? ¿Usted sabe que dentro de 10 ó 15 años el recuerdo de toda esta coyuntura y la mención de su nombre evocarán una tragedia?". Ulises Ruiz no se inmutó y respondió con una larga parrafada sobre la importancia de la negociación. Su verdadera respuesta la dio unas horas más tarde, en la madrugada, cuando un líder de la APPO fue secuestrado a punta de pistola por un comando de desconocidos. Al día siguiente, personas armadas, pertenecientes al gobierno municipal y al estatal, bajaron de una camioneta blanca para hacer disparos contra los retenes de la APPO, con el saldo conocido de varios muertos. Uno de ellos, el periodista estadounidense Bradley Will, de la agencia Indimedios.
Al cierre de este artículo no se desencadena aún el desenlace que parece inevitable. A la fecha han caído asesinadas una docena de personas, pero seguramente habrá muchas víctimas más, antes de que termine todo esto. Más allá de la posición política de cada uno de los lectores, hay un dato de la realidad que se impone: los muertos son de un solo bando. Podemos estar en desacuerdo con los métodos o estrategias de la APPO y cuestionar la intransigencia de maestros que condenaron a sus alumnos a perder la escuela, pero es un hecho que "los de abajo" son los que terminan poniendo a las víctimas.
Por desgracia la muerte de oaxaqueños morenos, anónimos y prescindibles no parece conmover a muchos. A lo largo de los meses, mientras se fueron enlutando los hogares de los que cayeron por goteo como resultado del ataque intermitente a los retenes, pocos se tomaron la molestia de exigir la destitución de Ulises Ruiz. Las notas internacionales se centraban en las pérdidas turísticas y comerciales del centro de Oaxaca. Sin embargo, todo esto cambió con la muerte de un extranjero, uno de los suyos.
La foto de Bradley Will yaciente en el pavimento ha recorrido diarios y noticieros de todo el mundo este fin de semana. Es una "pérdida de guerra" que no entraba en los cálculos de Ulises Ruiz. El ataque perpetrado el viernes por la tarde tenía como propósito provocar la última gota que derramara el vaso y obligar a las fuerzas federales a intervenir de una vez por todas. Llama la atención que el operativo fue en plena tarde y sin buscar siquiera alguna provocación o choque que de alguna manera lo justificara. Simplemente llegaron en sus camionetas, descendieron hombres con armas de alto poder y dispararon a retenes y periodistas. El mensaje fue claro y contundente. Si el gobierno federal no ha entrado a Oaxaca para no provocar un baño de sangre, los matones locales le demostrarían que la espera también se llenaría de sangre. Ahora la Secretaría de Gobernación tendría la coartada para intervenir. En cierta forma lo hace incluso para "proteger" a los manifestantes que están siendo acribillados. Espero que todo esto no sea más que resultado de la estulticia y barbarie de un gobernador convertido en sátrapa prehistórico. Ulises Ruiz ha dicho que los agresores son autoridades municipales, fuera de control, como si los esbirros de estos municipios priístas pudiesen atreverse a tomar una acción política de esta magnitud por su propia voluntad. Quisiera creer que esto no es un arreglo fríamente calculado con las autoridades del centro para precipitar el desalojo de Oaxaca.
Recordemos que el movimiento originalmente era una reivindicación gremial. El torpe y sangriento intento de desalojo de junio pasado por parte de Ulises provocó que se convirtiera en una protesta para exigir justicia. Desde entonces la APPO ha pedido una sola cosa: el retiro de Ulises y la investigación por sus crímenes. Es lamentable que el desenlace de todo esto sea una acción represiva, en nombre de la ley, y en contra de las víctimas que reclaman la aplicación de ley.
Tendríamos que preguntarnos dónde estaban hace un año todos aquellos que ahora exigen la restitución del estado de derecho, mientras Ulises Ruiz perseguía medios de comunicación, desaparecía disidentes y golpeaba derechos de comunidades. Durante meses, antes del conflicto del magisterio, los afectados interpusieron denuncias en contra de las agresiones del gobernador. Noticias de Oaxaca, el diario líder en la entidad, ha interpuesto media docena de demandas o denuncias en los tribunales que controla el gobernador. Ninguna ha prosperado pese a que hubo asesinatos y destrucción de instalaciones de por medio.
Si al final todo esto no sirve más que para reinstalar al gobernador, el daño será incalculable. Respetar al estado de derecho debería significar la investigación de todos los delitos, incluyendo los asesinatos por parte de las autoridades locales a lo largo de estos meses. Si el gobierno federal, en nombre de su alianza incondicional con el PRI, simplemente restituye al gobernador y encuentra chivos expiatorios entre policías de rango inferior, se habrá consumado una infamia mayúscula. Me temo, además, que se habrán dado enormes coartadas a los que consideran que nuestras instituciones no tienen remedio.
La tragedia de Oaxaca puede provocar un germen de rabia e inestabilidad si el baño de sangre simplemente sirve para imponer, una vez más, la inequidad y la injusticia ancestral. Pero también podría ser el arranque de una nueva forma de hacer política. Lo sabremos pronto. Sería lamentable que la única esperanza de ajuste de cuentas proceda de la indignación internacional que provoque el asesinato de un periodista extranjero. Nuestros muertos todavía valen muy poco.
www.jorgezepeda.net
Economista y sociólogo